Tuesday, September 20, 2016

Plática multi-disciplinaria entre alumnos sobre sostenibilidad global




Fulanito Sutanares, un estudiante de profesional como tú, se ha preocupado por mantener un espíritu crítico y por cultivar amistades de diversas carreras. Además, tiene amigos adultos fuera de la universidad. Puede entonces mantener una perspectiva amplia ante los problemas que se le presentan y que a veces solo pueden resolverse con la colaboración entre varias disciplinas.


Recientemente, escuchó una plática sobre sostenibilidad que lo dejó intrigado y decidió reunir a sus amigos para ver que piensan al respecto...


En esa plática se hablaba principalmente del Calentamiento Global y de cómo los países habían logrado un acuerdo importante en París el pasado Diciembre 2015 para limitar las emisiones de dióxido de carbono a la atmósfera. Eso ayudaría a que la tierra ya no se calentara tanto, lo cual está causando cambios severos en el clima además del derretimiento de glaciares y casquetes polares: con toda esa agua liberada, subiría el nivel del mar y se inundarían severamente todas las costas, ¡hasta varios kilómetros adentro! También se mencionó algo sobre la contaminación de ríos, lagos y tierras; destrucción de bosques; agotamiento de petróleo y recursos minerales; pérdida de especies etc...


Ignacio, Ingeniero - ¡Alarmistas! La tecnología resolverá el problema: podemos capturar y enterrar el CO2 que se está emitiendo; poner un parasol en el espacio o llenar la atmósfera de espejitos en órbita que deflecten la energía solar etc. No podemos anticipar los avances tecnológicos que vendrán, tal como hace 50 años no podríamos predecir el impacto del internet. Y lograr un desarrollo tecnológico es mucho más fácil que poner de acuerdo a los políticos, que llevaban 50 años reuniéndose en conferencias globales sin ponerse de acuerdo sobre las emisiones de CO2.


Eulalia, Enfermera - Pues yo lo que pienso es en los pobres ciudadanos de las Islas Marshall y otros países isleños del pacífico así como en Bangladesh: todos estos sitios serán los primeros en inundarse y habrá una gran emergencia médica y emigración si no hacemos algo. La tecnología es impredecible: tan pronto causa bienestar como terribles males que luego se pretenden resolver con más tecnología. ¿Quien iba a pensar en 1900 que el automóvil iba a causar tanta contaminación atmosférica después de haber resuelto la contaminación en las calles debida a los excrementos de caballo...?


Manuel, Mercadotecnista - Pues yo lo que veo son tremendas oportunidades de negocio que ya se están dando para venderle a la gente productos reciclables o amigables con el medio ambiente; así que por mí, ¡bienvenido el cambio climático!


Adriana, Administradora de empresas - Por eso ya hay departamentos de desarrollo sostenible en algunas empresas. Disfrazados de responsabilidad social, más bien se dedican a promover el diseño de esos productos amigables con el entorno, y a anunciar sus productos "verdes" para hacer más negocio.


Hilario, Hotelero - Si se inundan las playas habrá que ir pensando mejor en hoteles flotantes... ¡Más negocio! =)


Nancy, Nutrióloga - Y qué me dicen de la comida orgánica, cuya participación de mercado está creciendo a un ritmo increíble, y que evita el uso de fertilizantes e insecticidas dañinos con el suelo y el agua. Y nuestro amigo el gastrónomo me comentó el otro día sobre nuevas recetas que se están cocinando para los filetes ¡impresos con impresoras 3D! ¡Increíble!


Catalina, Computóloga - Y está la venta de todo el software que se está desarrollando para medir la contaminación:  mientras más contaminación haya, ¡más negocio!


Daniel, Abogado -  Yo veo en el futuro importantes demandas de clase contra empresas contaminantes, tal como hace poco las tuvimos contra las tabacaleras. Mmmm$$$
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Fulanito estaba empezando a preocuparse. En lo único que piensan todos sus amigos es en el dinero que se va a poder ganar gracias a... la destrucción del único planeta que tenemos para vivir... Ya no quiso oír al mecatrónico, que trataría de demostrar que un robot gasta menos energía en funcionar que una persona en vivir; menos al financiero, cuya única preocupación es, otra vez, pesos y centavos. Afortunadamente también había invitado a amigos adultos: un Economista Friediano, otro Keynesiano, un Economista Ecológico, y hasta a un filósofo que se notaba cada vez más irritado...


Federico, filósofo - Momeeento jóvenes, ¿Se han dado cuenta de que cada vez que se “hace negocio”, se destruye un poco el planeta? Supongan que compran, digamos, una camisa. ¿Cuánta energía eléctrica se consumió para hacer la camisa, energía que puede venir de plantas termoeléctricas que consumen petróleo o gas natural? ¿Cuánta gasolina en los tractores de los campos agrícolas del algodón que es parte de la camisa? ¿Y en transportarla desde China a su tienda? ¿Cuánta contaminación causada por los fertilizantes y herbicidas en esos campos agrícolas? Y todo eso por comprar una camisa…


Adriana ¿Entonces que propone? ¿Dejar de hacer productos? ¿dejar de hacer negocio? ¿regresar a la época de las cavernas?


Federico - Mire los filósofos nos dedicamos a hacer preguntas difíciles... La filosofía es el arte de la reflexión para el buen vivir, no solo en el presente, ni siquiera a un futuro de sólo 100 años, sino al futuro de todas las generaciones que habitarán este planeta, para siempre. ¿Les parece ético destruir el lugar que habitarán sus propios nietos? ¿Y qué hay de la enorme desigualdad que supuestamente iba a resolver la globalización económica, pero que la ha empeorado? ¿No podríamos disminuir el consumo hasta un punto tal que al planeta le de tiempo de absorber nuestros desechos? ¿No podríamos inventar alguna forma de distribuir los finitos recursos de la tierra en forma más equitativa alrededor del mundo?


Edgardo Frider, economista Friediano [de Milton Friedman]. Sr. filósofo, eso de reducir el consumo reduciría la producción de artefactos; las empresas ganarían menos dinero; habría menos fondos al gobierno provenientes de impuestos, fondos  que (al menos en principio…) el gobierno redistribuye a la sociedad en infraestructura, educación, salud etc; al disminuir la producción harían falta menos empleados y subiría mucho el desempleo; entonces la gente ya no tendría dinero para comprar, lo cual disminuiría aún más la producción… entraríamos en un círculo vicioso. A eso le llamamos los economistas Recesión, y la tememos más que a los fantasmas… ¡precisamente nos dedicamos a aconsejar a los políticos para evitarla!


Eulalia - algo no me suena en ese razonamiento - ok, todo eso pasaría, pero destruiríamos menos el planeta, emitiríamos menos CO2, a lo mejor hasta se salvarían las playas y Bangladesh y las especies... ¿Es que Uds. economistas no consideran los impactos al planeta que resultan de sus consejos?


Ignacio - mmm además, para aumentar el consumo, las empresas están diseñando productos que se acaban muy rápido o que cambian de moda, justo para que la gente siga compre y compre… ¿Es bueno para la sociedad que se generen productos con obsolescencia prediseñada, para aumentar el consumo y así sostener el sistema económico?


Eulalia - Es más, las enfermedades son ¡saludables! para el sistema económico porque provocan grandes gastos. Para un economista, ¡bienvenidas las epidemias y las guerras, pues provocan más consumo en gastos de salud y de defensa! Algo anda muy, pero muy mal…


Adriana - Y ahí no para la cosa. En administración de empresas por supuesto nos enseñan a disminuir costos aumentando la eficiencia y la productividad (cuánta utilidad se genera por cada hora de empleado), pero al hacer eso hay que correr empleados que no son necesarios. (¿Una persona es innecesaria?) Lo paradójico es que cierto nivel de desempleo es beneficioso para la economía, pues si hubiera cero desempleo, la productividad no estaría aumentando; los costos y los precios no estarían disminuyendo y se estancaría el consumo. ¿que locura es esa? ¿es bueno el desempleo? ¿para quién?


Edgardo - sí Adriana, pero al aumentar la productividad en el país, la empresas  ganan más dinero, pueden entonces aumentar la producción, y los empleos regresan…


Elker Ken,  economista Keynesiano. Además el consumo puede dirigirse a buenos consumos, por ejemplo de productos orgánicos, sistemas de producción que economicen energía, generación de energía renovable etc.


Pedro, psicólogo - Miren cada quien está expresando su punto de vista según su disciplina, así que ahí van mis tres centavos… A la gente le gusta consumir, pues siente que poseer un gran chiverío de artefactos y gastar mucho y lucirlo le da status social. Las empresas no hacen más que satisfacer esa demanda, e impulsarla por medio de la publicidad y la competencia entre ellas. Pero todo eso es psicológico. Nosotros los psicólogos nos preguntamos si realmente consumir produce felicidad, o más bien ansiedad por no tener lo que otros tienen. Hay estudios que indican que pasada la satisfacción de necesidades básicas y un poquillo más, más dinero para comprar más no produce mucha felicidad adicional...


Enrique Equer, Economista Ecológico - Me encanta esta discusión pues Uds., inteligentes alumnos, están señalando atinadamente muchas de las fallas del sistema económico actual. Durante mucho tiempo, la Economía se ha desarrollado como una ciencia independiente de la Ecología, pero eso está cambiando, aunque muy lentamente. El propio planeta con el calentamiento global, está obligando a los economistas a pensar seriamente en la insostenibilidad e injusticia que rápidamente se está generando con sus teorías, modelos, y consejos que dan a los políticos.

Déjenme mencionarles algunas de las propuestas de cambio que proponemos nosotros, los Economistas Ecológicos. Una de ellas es que todos trabajen la mitad del tiempo (y ganen un poco menos de lo que ganan ahorita…) para que haya trabajo para todos.

Otra es prohibir la propiedad privada. Bueno, no se alarmen, no tanto, no estamos hablando de comunismo… La idea es no vender productos, sino los servicios que proporcionan los productos. Ya hay una compañía que vende “servicios de alfombras”. Por una renta mensual fija, les instalan una alfombra y se comprometen a limpiarla periódicamente; a cambiarla cuando ya no les guste o se gaste y a reciclar la anterior. ¿Que caso tiene poseer una alfombra? ¿Para que comprar un automóvil en vez de rentar servicios de movilidad con Uber o con el Metro? ¿para qué tener que decidir qué hacer con teléfonos obsoletos en vez de adquirir servicios de hardware telefónico? ¡Mejor que por una módica renta mensual continua, Apple o Samsung les recojan el teléfono antiguo, lo reciclen, y les dejen el nuevo modelo!


Ignacio - Interesante… eso provocaría que las empresas diseñen productos más reciclables y durables, pues les sale costoso ir a cada casa a recoger el anterior artefacto: se elaborarían menos productos y habría menos impacto al planeta.


Eulalia - La comida orgánica producida localmente, no en China, ciertamente puede ayudar...


Eulalia, Adriana (a coro) Oigan pero habría cierto impacto. ¿No quedamos, como indicó el sr. filósofo, que cada vez que se hace negocio se destruye un poco el planeta? ¡Entonces estamos fritos! Todo lo  que podemos hacer es tratar de que el planeta y la humanidad duren más, pero no para siempre.


Enrique - Miren, la vida lleva aquí en esta casa varios millones de años, sin que se destruya el planeta… hasta que llegó la especie humana. La vida es 100% reciclable: todos los desechos se absorben y se aprovechan para crear nueva vida. Y todo lo que producimos también es reciclable: hasta los deshechos radioactivos se absorben… en unos cuantos miles de años… Se trata de disminuir la producción y el consumo y el período de absorción de productos super-reciclables hasta tal punto que al planeta le de tiempo de absorber lo que producimos. ¿Creen que sea posible?


Ignacio - Disminuir el período de absorción y aumentar la reciclabilidad, es decir que se re-utilice todo, y cuando finalmente se deseche se absorba al planeta más rápido y sin causar daño… tal vez… pero hacer eso TAN rápido que al planeta le de tiempo de …. ¡Quien sabe! La energía renovable por supuesto ayudaría muchísimo
Edgardo - ¡Parar de esa forma la producción y el consumo sin entrar en recesión! Lo dudo.
Adriana - ¡Convencer a las empresas de que ganen menos dinero al vender menos, en beneficio de futuras generaciones!. Lo dudo


Pedro - Miren, no es por echarle flores a mi disciplina, pero déjenme decirles que todo este asunto es psicológico y (va otra flor a una disciplina afín) sociológico. Los economistas tradicionales reciben un buen lavado de cerebro en sus carreras, para que en toda su vida profesional no piensen para nada en impactos al medio ambiente. Eso es psicológico. Lo mismo los administradores de empresas, para que piensen sólo en utilidades y competencia. Los computólogos solo en software, las enfermeras y médicos sólo en salud, los mercadotecnistas solo en cómo manipular las emociones de la gente para que compre más… y ustedes y yo para que no hagamos mucho ruido y sigamos en un consumismo exacerbado sin importarnos qué va a pasar después de que dejemos esta linda tierra. En otras palabras, la psicología y sociología están en la base de los problemas y soluciones que se han mencionado.
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En eso estaban cuando llegó Pablo Politario, el papá de Fulanito, uno de esos raros políticos que realmente estudió Ciencias Políticas, además de Teoría de Sistemas Sociales y varias otras disciplinas. Ya se entiende por qué Fulanito le resultó con espíritu crítico. Rápidamente lo actualizaron sobre lo que estaban discutiendo y los diversos puntos de vista que estaban sobre la mesa.


Pablo Politario - Felicidades hijo - veo que de nuevo has reunido a tus inteligentes amigos para debatir algún punto interesante. ¿Tienen alguna pregunta para un político como yo?


Fulanito - Hay varias papá. Pero deja resumir. Me has dicho que la auténtica política es el arte de establecer compromisos factibles y de beneficio social entre múltiples intereses. Para alcanzar la sostenibilidad global y para siempre, todo parece indicar que se requerirá un mayor control de los gobiernos, que deberán establecer medidas que no serán del entero agrado del 10% de la población mundial que actualmente acapara el 90% de la riqueza… y que influyen mucho en la política. Medidas como contratar Economistas Ecológicos, que ahorita son minoría y sugerirían reducir las horas de trabajo, obligar a las empresas a producir productos durables y super-reciclables y vender servicios-de-producto más que productos, como indicaron  Enrique e Ignacio. Eulalia quien mencionó favorecer la producción local, sería feliz si se cancelaran los tratados de libre comercio, con los que las empresas son libres de producir en China y enviar sus productos medio mundo aparte, con tremendo gasto energético y pérdida de empleos locales… en fin… sobre todo uno de los cambios más importantes es dejar de medir al país por el consumo, y empezar a medirlo por la calidad de vida, entendiendo ésta más allá de lo económico. Mi pregunta es ¿todo este mayor control estatal nos llevará a cancelar el capitalismo? ¿regresar al derrotado comunismo?


Pablo. Yo creo que no. El capitalismo y su aliado el desarrollo tecnológico, ya han demostrado que han logrado grandes progresos en la humanidad: entre miles otros, la curación de numerosas enfermedades, el internet, etc. Sin embargo, bajo el principio de máxima libertad de mercado, también se han visto capaces de destruir el planeta e incapaces de resolver la tremenda desigualdad que padecemos. Por otro lado, la democracia ha logrado grandes progresos en la formulación y aplicación de los derechos humanos. Seguiremos entonces con capitalismo, tecnología y democracia.


Pero tienes toda la razón al indicar que la transición hacia la sostenibilidad global y para siempre requerirá mucho mayor control de los Estados, y que ese control será fuertemente resistido por los intereses creados. Hago mis votos porque esa transición se logre antes de que… “el planeta nos alcance” y nos haga a un lado… Todos Uds., jóvenes, pueden ejercer sus derechos ciudadanos, informarse, e influir en las políticas que se adopten mediante sus representantes en el Congreso, como un servidor.


Se estaba ya haciendo tarde. Todos agradecieron a Fulanito haberlos invitado a este enriquecedor diálogo multi-disciplinario. Les quedó claro que la transición requerirá la cooperación de todos los países y de varias disciplinas siguiendo un enfoque sistémico.


Sugerencias bibliográficas - [ecological economy] en wikipedia; libros:Meadows, Meadows & Randers: "The limits to growth: the 30th year update"; Herman Daly, “Steady state economy”;  en especial Tim Jackson, “Prosperity without growth